viernes, 30 de enero de 2015

Día de Reyes de 2015


 
















"La primera vez que surge el nombre con que hoy conocemos a los Reyes Magos es en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia). El friso de la imagen está decorado con mosaicos de mediados del siglo VI que representan la procesión de las Vírgenes. Esta procesión está conducida por tres personajes vestidos a la moda persa, tocados con un gorro frigio y su actitud es la de ir a ofrecer lo que llevan en las manos a la Virgen que está sentada en un trono y tiene al Niño en su rodilla izquierda. Encima de sus cabezas se pueden leer tres nombres, de derecha a izquierda: Gaspar, Melchior, Balthassar..." Imagen y texto de Wikipedia

Día de Reyes
Artículo publicado en el diario El Correo el 6 de enero de 2015
Para los reyes del mundo todos los días son días de Reyes. Los reyes del mundo no llevan corona ni andan por ahí gritando “yo soy don Juan, emperador de todos los reinos del mundo” como el delirante personaje de Lobo Antunes. En cambio hoy, sólo hoy de entre todos los días del año, es día de Reyes para unos cuantos millones de currelas de unos cuantos países de habla hispana, siempre que sean currelas en ejercicio, es decir, currantes, y siempre que no pertenezcan al crecido y aún creciente grupo de trabajadores que, a pesar de trabajar a jornada completa, son pobres, a veces demasiado pobres. Pues como el mundo no sólo es injusto sino además cruel, los Reyes Magos no visitan las casas de quienes no tengan ingresos suficientes para costear la visita. Es verdad que existen unas medidas paliativas para suavizar este efecto de la organización o desorganización social, pero los regalos caritativos no llegan a todos los hogares en los que la calefacción ya no se enciende, y en el ancho fondo donde subsisten los que nacieron en la carencia de casi todo no hay suelo fértil para cultivar ninguna posibilidad de mejora, ningún fruto que llevarse a la boca o a la inteligencia, ningún regalo de reyes. Los reyes de la casa de una parte de la clase media española se han visto destronados cuando sus padres perdieron el empleo mientras los servicios sociales destinados a menores se reducían casi un 15% desde 2010. Unicef da una cifra de 2,3 millones de menores por debajo del umbral de la pobreza para el reino de España, donde los Reyes Magos, más por magos que por reyes, nos han traído esa otra cifra, la que publicó ayer el Gobierno para alegrarnos la noche y poco más con su punzada de optimismo: 253.627 parados menos nos ha dejado 2014 y un total de 4,4 millones de personas inscritas en las oficinas de empleo. De quienes no buscan empleo porque ya desesperaron no dicen nada las estadísticas. En este país de países y en los diferentes países por los que se reparte el paisanaje los recursos que quedan después del encogimiento de la economía y de las fugas de capital ya sólo dan para alimentar las redes clientelares, que al fin y al cabo tienden a comérselo todo. Fuera de ellas hay vida pero no mucha esperanza. Sin embargo, quienes se han quedado dentro de la red donde se trabaja y se vive han decidido volver a esquiar, pues oyen decir cada día que ya no se pierde empleo sino al revés, y si han conservado el suyo hasta ahora empiezan a pensar que podrán conservarlo de aquí en adelante. El país, sus países y paisanos, abren hoy su regalo de reyes. Nadie encuentra lo mismo dentro del paquete y a los Reyes Magos les robaron ayer 700 kilos de caramelos en Durango, pero no en Mexico sino en Euskadi, donde también se roban caramelos y se cuecen habas en el roscón de Reyes.

miércoles, 28 de enero de 2015

¿Cómo vive la gente?




La gente vive como puede.
El que puede vive en un palacio.
El que puede vive en una casa.
El que no tiene casa, vive en una choza
El que no tiene choza busca refugio
bajo los pasos elevados de las autopistas,
debajo de los puentes,
en los cajeros automáticos,
(en las cuevas urbanas).

Noche resplandeciente de los umbrales
de las Cajas de Ahorros, donde la luz
nunca se apaga. ¿Cómo es dormir allá,
bajo esa luz que, sin piedad alguna,
llama al insomnio? Hay quien, por no tener,
ni aún tiene sueño.


Tranquiliza pensar que son distintos
esos seres que la vida destruye
poco a poco a la intemperie.
Tranquiliza decir que son tan libres
como los pájaros,
los gorriones que peinan las aceras
en busca del sustento.

Pero son solamente
quienes, cuando llegó la noche, no encontraron
el modo de volver.
Quienes se confundieron
de camino,
y fueron expulsados.
Los que no fueron ya
útiles, convenientes, productivos.

Vieron salir del cuerpo del azar
el número que abría la puerta de la calle
y cerraba la puerta de su casa.

El juego que jugaban y que nunca eligieron
cargó los dados y marcó los naipes.
Las puertas se cerraron y se abrieron las calles.

Así que viven como pueden.
Como todos.


(La primera versión de este texto es de 2007 o 2008. Era larga y farragosa así que en 2013 fue purgada en favor de esta versión más concisa y más que suficiente)

miércoles, 21 de enero de 2015

Mexico o el dolor

 
 Este artículo se publicó en el mes de diciembre de 2014 en el diario El Correo

No es un grito desgarrado. Es una expresión justa y desgarradora, la proclamación pura y terrible del dolor: “Ya no puedo aguantar más, mi hijo me duele”. Las velas, las flores, las fotografías no consuelan a Ezequiel Mora. Las fotografías de su hijo en las pancartas le hacen llorar. Este llanto de un padre por su hijo asesinado es un eco que se transmite por todo Tecoanapa arrastrando su duelo, y desde el estado de Guerrero, en México, sale al mundo. Pero el punto primigenio del dolor sólo lo pueden igualar los otros padres que han perdido a sus hijos de la forma más rastrera e injusta, allí donde se alían violencia y opresión, sea en México o en otra parte cualquiera del globo. Mexico es un emblema poderoso y extremo de esta lucha que se libra en todas partes, la resistencia de los que no tienen poder contra el poder que los aplasta, los embates del poder sin freno contra aquellos que le estorban. Alexander Mora, de 19 años, uno de los estudiantes desaparecidos la noche del 26 de septiembre, es ahora el nombre de todas las víctimas, en el instante en que la luz ilumina su identidad en el mosaico de víctimas y victimarios, de poderes oficiales y poderes en sombra que se reparten el mundo. Durante un momento la luz arde sobre sus restos quemados con diésel en un basurero. Durante un momento toda la prensa del planeta escribe su nombre. La policía municipal de Cocula puso a 43 estudiantes de magisterio en manos del cartel Guerreros Unidos, como quien dice el ejército privado del alcalde José Luis Abarca y su esposa. Uno de esos jóvenes era Alexander Mora. Lo dicen los peritos mexicanos y lo dice la Universidad de Innsbruck. En un laboratorio de esta universidad austriaca se han analizado los restos de ADN encontrados en un basurero próximo a la ciudad de Iguala. México es un país magnífico y terrible que lleva la muerte por fuera como un estandarte. Ese pueblito fantasmal que se llama Comala y que es el alma de México en el relato de Juan Rulfo titulado Pedro Páramo está situado a todos los efectos “en la mera boca del infierno”. Las relaciones entre el Narco y las instituciones el Estado son inquietantes, son desesperanzadoras. ¿Hasta donde llegan? ¿Qué poderes, legales o ilegales, están contaminando o minando el poder del Estado en todo el mundo? El mundo es una red de ecos, de relaciones cada vez más espesa. Alexander Mora Venancio, que quería ser maestro, es la presencia de una realidad que quiere esconderse, borrarse, quemarse, pero que sale a la luz. Es la esquirla que brilla en el campo de las ejecuciones. Lean a Homero Aridjis, el gran poeta mexicano. Lean sus “Noticias de la Tierra”, que son artículos donde se ve que la violencia contra la naturaleza y la violencia contra el ser humano es la misma. Lo que sucede en México sucede en la Tierra.

Así en el cielo como en la Tierra

  Algunos días el tiempo se vuelve extraterrestre. E s por los cirroestratos. E xtienden su capa gris perla y la luz se e xtraña de sí mi...