miércoles, 16 de diciembre de 2020

Así en el cielo como en la Tierra

 



Algunos días el tiempo se vuelve extraterrestre. Es por los cirroestratos. Extienden su capa gris perla y la luz se extraña de sí misma. Entonces lo más perfectamente vulgar se vuelve raro. El sol es un halo fantasma que se funde. Las sombras se diluyen hasta el punto de que todos los transeúntes son Juan sin sombra. Esos días tengo la sensación de estar en otro planeta, un planeta donde el clima es así habitualmente, obligando a la población de colonos terrícolas a tomar antidepresivos para contrarrestar el efecto de la luz pálida y opresora. Esos días me pregunto si nacerán sobre la tierra (sobre la Tierra) cielos nuevos e inhóspitos a causa de los cambios que vamos imprimiendo en los equilibrios que forman la vida y la protegen. Nos fascinan los planetas que podrían albergar vida, que pudieron albergar vida, pero se diría que estamos ciegos al complejo y magnífico orbe de vida del que somos parte. Se busca vida en Marte. Venus ha recuperado algo de su antiguo interés desde que sabemos hay alguna posibilidad de que floten en su atmósfera organismos microscópicos. Son mundos que acaso un día perdieron las condiciones para la vida, las condiciones que pudieron permitirles llegar a ser como es hoy la Tierra. Pero la Tierra está perdiendo las características propias de un planeta exuberante de vida a través de una paradoja que parece el argumento de una novela de ciencia ficción. Y es que una forma de vida propia de la biosfera terrestre está alterando las condiciones de la biosfera terrestre. Es un suicidio colectivo, y una especie más inteligente que la nuestra podría estudiarnos con horror y asombro desde las estrellas, o tal vez con honda curiosidad intelectual pero también con desprecio, pero también con una lejana, infinita indiferencia.

martes, 14 de julio de 2020

El barrio con más densidad de población de Europa

L'Hospitalet de Llobregat es el barrio con más densidad de población de Europa. Se vive en la calle, porque las casas son muy pequeñas. La vida durante el confinamiento no es vida en L'Hospitalet. El confinamiento pasado, el que vendrá. La gente no sabe si podrá soportar otro. Peligra la salud mental y la supervivencia. Quien depende de su trabajo para vivir encuentra que confinarse es un lujo que no pueden permitirse Todos lo consideran una condena. Algunos vecinos no dicen "me voy para casa" sino "me voy para la cárcel". L'Hospitalet de Llobregat es el barrio con más densidad de poblacioón de Europa, pero lo que pasa aquí pasa en otras partes.

viernes, 5 de junio de 2020

NATURALEZA


















Para unos es el rostro de Dios, para otros la obra de Dios,
siempre fue lo sagrado o el lugar de lo sagrado,
madre y madrastra, dadora y destructora,
la creación y la muerte se persiguen una a la otra
en su orbe de maravillas,
sin ella nada somos, no somos (al fin y al cabo
somos ella),
y, sin embargo, hace ya tiempo se puso en marcha
un decidido movimiento que expulsa lo sagrado del mundo,
y así, para algunos ella es
el almacén que saquear, el animal al que dar caza
hasta la extinción, el escenario de
la codicia y la violencia, el objeto, la víctima
de la codicia y la violencia
hasta que estemos todos muertos
de la grave enfermedad
de matar aquello que nos sustenta.

miércoles, 22 de abril de 2020

Seguiremos así

 













ORIGINALMENTE ESCRITO Y PUBLICADO EL 11/05/2015, TRAIGO AQUÍ ESTE POEMA PORQUE ME PARECE QUE HOY ADQUIERE, SI NO UN NUEVO SIGNIFICADO, SÍ UNA NUEVA SIGNIFICACIÓN

Ayer fue un día de verano.
Hoy es la niebla.
El otoño sucede al verano
dentro de la misma primavera.
Nada cambia los turnos de trabajo,
nada cambiará los tiempos de los semáforos
hasta que lleguen los vendavales,
el estupor de la inundación.

Os veo cruzar la calle
como si pensarais
que nada de lo que hacen los árboles
tiene que ver con vosotros,
como si creyerais
que los árboles no hacen nada.
Seguiremos asi hasta que lleguen
los vendavales,
el estupor de la inundación.




martes, 11 de febrero de 2020

LÍMITES




1. Feliz Año

Feliz Año Nuevo es una frase que expresa un deseo y un acto de fe. El deseo imanta nuestra voluntad con la tensión de las buenas emociones. La fórmula es en parte una fórmula mágicaCon ella compartimos la idea de que hay un año que empieza, aunque el otro famoso año nuevo, famoso y grande porque se celebra en toda China y también en Nueva York, no empiece aún. Los chinos tienen año lunar, que es más corto, por lo que su día de año nuevo tiene fecha variable en el calendario gregoriano. Los musulmanes, aunque siguen el año lunar como los chinos, celebran su comienzo a la vez que conmemoran la fecha en que Mahoma tuvo que huir a La Meca, que es cuando comienza también su particular calendario. Los romanos, antes de ensanchar el suyo y adaptarlo al ciclo solar, seguían el ciclo de la lunatenían solo 10 meses y celebraban el Año Nuevo en Marzo. Los pueblos del norte lo hacían en invierno. El año tiene su base en las observaciones astronómicas pero también tiene una parte cultural arbitraria, que quiere decir que hemos decidido dentro de un grupo cuándo empieza y cuándo termina, aunque creyendo con frecuencia y a pies juntillas que esto es algo objetivo. En la rueda del año el año puede empezar y acabar en cualquier punto, pero si la naturaleza hizo la traslación del planeta, la naturaleza humana tiene afición a ciertos terrenos temporales para situar allí el umbral sobre cambios estacionales y climáticos. La mayoría de los umbrales, sin embargo, son claramente una construcción cultural y señalan sobre todo un orden en la organización de los asuntos humanos. ¿Por qué empieza el año en la medianoche y no al amanecer? Es posible creer en el Año Nuevo como en la existencia de un planeta que se mueve en su órbita ajeno a nosotros, como se cree en los dioses solares que, desde su origen en el Antiguo Egipto, mueren y resucitan devolviendo la luz al mundo. Entre la fe y la ilusión hay un paso muy corto y entre la ilusión y la mentira un parentesco hondo y turbio. En las redes humanas del mundo viejo la mentira se inoculaba de viva voz. Ahora hay redes digitales que multiplican su impacto. La mentira vuela, la gente se aferra a las ilusiones que les sirven de consuelo y a las falsedades que parecen confirmar su punto de vista. Terminamos 2018 con inventarios de noticias falsas, de bulos y de víctimas. El año ha girado y se ha llevado con él sus sacrificios, sus altares, sus representaciones, pero sólo lo ha hecho en la imaginación colectiva. En realidad aquí siguen sus espectros y sus consecuencias, la mayoría de sus habitantes, sus regalos y sus amenazas. A muchas familias los dioses del año muerto les han regalado un deshaucio. Microplásticos ha sido elegida palabra del año, o sea, peligro del año y Curro, el perro que no existe, aún vive en las redes después de haber nacido en ellas, ya adulto, durante este 2018 que acabamos de despedir.

2. Enero

Hay meses que tienen una especial resonancia simbólica, siendo todos ellos espacios simbólicos llenos de resonancias. Me gustan los nombres de los meses, y enero es uno de mis favoritos. Ianuarius (Juanary en inglés, Janvier en francés), el mes de Jano, dios de las puertas, de las lindes y los comienzos, ha empezado con buenos y malos augurios (del latín augurium), lo normal en este mundo en el que cada día trae su afán y su lluvia de acontecimientos, buenos y malos, grandes y pequeños. ¿Quien va ganando esta lucha entre el bien y el mal, la luz y las tinieblas? A mi me parece que estas llevan alguna ventaja, pero es sólo mi opinión, alumbrada dentro de una visión dual, maniquea, que se suele decir, del mundo. Todo esto es más bien literatura, pero en occidente siempre estamos a vueltas con los principios del bien y del mal y su lucha eterna desde que en Persia nacieran el zoroastrismo primero y el maniqueismo después, que tuvieron una gran influencia sobre el cristianismo y cuyos lixiviados dieron origen al cine de buenos y malos que hoy día nos atormenta. Entre los augurios de enero, mes inaugural, podemos considerar los hechos mismos que, solo con llegar a ser, abren un camino y siembran consecuenciasO podemos atender a las predicciones de los augures, entre los cuales los videntes son pocos, los mentirosos, todos. La muerte del general Soleimani, que tuvo lugar el 3 de enero, no presagiaba nada bueno, y su primera consecuencia lamentable ha sido el derribo del avión ucranio, 176 personas muertas por un error debido al incremento de la tensión en el Cercano Oriente, donde nacieron las religiones monoteístas. Además tenemos gobierno en La Moncloa y en sus correspondientes ministerios y oficinas (qué alivio, no hay nuevas elecciones a la vista) y esto debería abrir un periodo de cierta estabilidad, pero la oposición amenaza con hacer todo lo posible por que no sea así. Lo dijo González Terol, que su partido hará cuanto pueda “para que esta legislatura dure lo menos posible”. Luego ha salido Casado a matizar: “El PP siempre está para las políticas de Estado y reconoce la legitimidad de un gobierno investido en las Cortes”, afirmó en el que ha sido su primer discurso tras la investidura del Gobierno PSOE-UP. El señor Casado es sorprendente. Un día dice que Pedro Sánchez es un sociópata y un “presidente fake” y otro día promete una oposición “sin estridencias ni trincheras”. Un día sabe, porque las ha visto en su bola de cristal, todas las maldades que va a hacer el gobierno antes de que las haga, así que le niega el pan y la sal; otro día anuncia “una oposición moderada, pero no ingenua”. Este hombre es un torbellino, un huracán que da vueltas sobre sí mismo, un maelstrom. Dice una cosa y su contraria. ¿Cómo saber qué hará? Que vengan los augures, los videntes, los astrólogos del reino.

domingo, 31 de marzo de 2019

COSAS DE BLAS DE OTERO I

En el libro Historias fingidas y verdaderas las cosas, las cosas compañeras, que son palabras o herramientas, elementos naturales mezclados con cosas artificiales, sobre todo cosas artificiales,  libros, papeles o barcos, adquieren un protagonismo especial, con sus ramificaciones metafóricas y sus relatos secretos y sus juegos secretos que el poeta saca a la luz. Esta breve antología de textos dentro de nuestra antología Las cosas podría titulares COSAS DE BLAS DE OTERO.







1. La lluvia

LA LLUVIA

La lluvia tiene diversas cualidades, entre ellas la de ser una de las palabras más originales, pues basta escribirla para ver la lluvia y oír su frágil sonido de hilo transparente, es preciso conservar limpia la memoria y dejar que la lluvia descienda por sí misma, ir andando por la calle sin apenas apercibirse de su compañía y caminar por el campo cuando cae la lluvia y tañen las hojas, o simplemente mirar la lluvia tra el cristal y sentirla en el sueño, todo esto sirve para escribir la lluvia y ver que es una de las palabras, sin duda, más parecidas a la lluvia.

2. Los libros.

ESCRUTINIO

Por todas partes, libros. Literatura, literatura. Libros de historia, libros de viajes. Por todas partes, paredes de papel, mesas de papel, flores de papel. Libros de filosofía, libros de economía. Y literatura, literatura. Crítica. Física. O sobre cine, sobre el mar, acerca de los pájaros. Y poesía, poesía primitiva y dela Edad Media, poesía del siglo de oro, de qué siglo; poesía de mañana.
He derribado montones de libros que me impedían andar, encontré en otros  verdades que presentía y en otros palabras dispuestas de modo distinto. Veinte, treinta libros que vuelvo a abrir y a mirar de cuando en cuando, cada vez más cauta pausadamente...

3. Los papeles.

PAPEL

El viento arrastra unos pequeños papeles de color –azul, crema, verde– por la plaza, los pájaros pasan rápido y un anciano camina al paso de su tardo bastón.
El papel se adapta al pensamiento con la misma facilidad que los ojos del gato a las sombras. No abráis nunca un sobre sin saber lo que vais a leer, pues hay percances que proceden exclusivamente de tal imprudencia, y toda la ciencia del hombre se reduce a unos cuantos papeles bien representados.
El papel estira sus posibilidades según sea la mano que asume sus límites, bien para esbozar un dibujo, bien para juntar unas pocas palabras por sí mismas inconexas.
El silencio del papel es aprovechado abusivamente por el novelista que no domina el diálogo, y ese ruida excesivo que en la banda sonora hace el papel no es más que un síntoma de protesta contra una serie de palabras que sobran en la película.

4. El espejo

EL ESPEJO

Las islas de la mar, los montes ante el poniente, un pájaro amarillo que desciende en triángulo, el río iluminado entre márgenes de juncos:aparecen y se deslizan, extáticos, en el fondo del espejo, a cuyo lado una ventana recorta el azul inocente de la aldea.
El espejo desdibuja bordes y las masas de color quedan encuadradas en un silen cio falso que anula perspectiva y volúmenes, así las figuras de una baraja sin estrenar.
El azul contiguo ha ido apagándose hasta no ser más que un ligero resplandor en los ojos. El espejo refleja la pared blanca y una silla, sola, de enea.

5. El aire y lo que lleva
EL AIRE

El aire mueve levemente las páginas del libro, esta es una de sus misiones principales; desconfiad del libro encerrado en sí mismo, de la sabias o hermosas palabras que se agostan al simple contacto del aire.
El aire cambia sus billetes a cada paso, billetes verdes del mar con la vuelta de las olas, monedas de cobre del otoño que suenan a nuestro paso matinal por el Luxemburgo.
El aire es la imagen de la libertad, sin estatuas tramposas ni antorchas trasnochadas. Balancea las altas ramas de las palmas a 90 millas de los multimillonarios miserables.
El aire es sabiduría y música del entendimiento. No hay diálogo posible si el aire falta, entonces la atmósfera se enrarece y el ciudadano se entontece.

6. Nubes, libros, naturaleza e historia.

LAS NUBES

La mañana exalta sus límites. Un vaho violeta desvae la cimas de las montañas.El vagamundo está tendido en un ribazo, las manos ea la nuca: contempla el lento trashumar de las nubes. En la hierba posan dos breves libros: el de Fernando de Rojas y los Pequeños poemas en prosa. El vagamundo entorna de cuando en cuando los párpados: por su memoria pasan hermosas palabras perdurables... El día colore con mano maestra el huerto cercano, las copas de los olmos, las ensoñadoras cumbres.
Las nubes se deslizan, serenas, por el hondo azul, metamorfoseando los bordes, tomando cambiantes formas de de islas, rostros, faunas incógnitas... Una nube morada fue dilatándose de sur a norte, estrechando y serpenteando sus riberas. Acaso adquiriendo una fugaz semejanza con Vietnam.
Un viento brusco revuelve las ramas, la luz se torna cárdena. El vagamundo alcanza sus libros, se incorpora lento y va descendiendo junto al regato que brinca como un guerrillero.
La paz se ha destrozado, y el cielo es una lamentable tienda de campaña.

7. Los libros, el puerto y la aduana

LA VIDRIERA DEL CONSIGNATARIO

Si todo lo que tengo, si estos libros desaparecen, si no corre la tinta, habrá que atribuirlo al clima, a la proximidad del mar por donde los barcos pasan con sus insignias y sus nombres pintados en la tarjeta de visita de eslora; si los extravía el viento o los esparce la desidia, si esto sucede con El baile folklórico, que lleva unas lindas láminas en color, o con la Antología 1935 de León Felipe que encontré en aquella sucia librería del mulato; todos estos libros que se salvaron del ciclón, y cómo se reproducen ante el espejo juntando el borde sus portadas, temerosos de separarse en cualquier tinglado del muell de un puerto desconocido: cerremos más fuerte los ojos y juguemos a la gallina cierga con la nña del aduanero, miremos después alejarse el barco en la neblina y no pensemos más en la gran arjeta de visita que viene volando entre las alas tontas de las gaviotas...



Así en el cielo como en la Tierra

  Algunos días el tiempo se vuelve extraterrestre. E s por los cirroestratos. E xtienden su capa gris perla y la luz se e xtraña de sí mi...